RESUMEN DEBATE TTIP: “LAS MULTINACIONALES CONTRA LA DEMOCRACIA”
DEBATE TTIP. LAS MULTINACIONALES CONTRA LA DEMOCRACIA
Mairena del Aljarafe. Biblioteca Josá Saramago
Jueves, 26 de noviembre, 19:00 horas
El pasado jueves tuvo lugar en Mairena del Aljarafe, organizado por SI SE PUEDE e IZQUIERDA UNIDA, este debate sobre el Tratado comercial entre la UE y EEUU, moderado por Nale Ontiveros (ATTAC).
Federico Noriega (PODEMOS) expuso los argumentos que demuestran que el TTIP sitúa el beneficio de las empresas y sus intereses comerciales por encima de cualquier mejora de las condiciones laborales o sociales y de los intereses o necesidades de la población. Las legislaciones laborales nacionales quedarán anuladas en el ámbito de aplicación del tratado, ya que si un Estado intenta imponerlas podrá ser denunciado. Igualmente con el Salario Mínimo legal de ese Estado. El objetivo es dar un paso más, tras las reformas laborales europeas y aproximar las condiciones laborales de la clases obrera y media a las de explotación que existen en los países donde las empresas tiene actualmente sus centros de producción.
Sebastián Mendoza (IU) recordó que ya ha habido intentos de tratados de este tipo que se han parado por la presión de opinión pública. La ley orgánica de racionalización y sostenibilidad de los municipios ya recorta las posibilidades de decisión de la administración local. Con el TTIP y sus mecanismos antidemocráticos se va a impedir que los ayuntamientos gestionen directamente los servicios públicos porque obligarán a indemnizar al sector privado por no externalizar ese servicio. Cualquier norma o actuación en política social municipal va ser inviable porque chocará con las clausulas del tratado y sus mecanismos de defensa de los intereses de las multinacionales.
Por último, Alex Aguilar (EQUO) llamó la atención sobre los efectos que éste y otros tratados similares van a tener sobre nuestros recursos y condiciones vitales básicos. El incremento del comercio, que es su principal objetivo, producirá un aumento brutal de emisiones de CO2. El tratado con Canadá va a permitir la explotación y comercialización de arenas bituminosas altamente contaminantes. Hay empresas que están planificando ya en base a los efectos del cambio climático y controlando un recurso como el agua para negociar con él en un futuro de escasez. El poder de los oligopolios será absoluto. El energético podrá llevar a los tribunales de arbitraje del tratado -al margen de la jurisdicción normal- a un ayuntamiento que contrate el suministro con una cooperativa de energía sostenible, por ejemplo. Se eliminan todas las barreras que protegen nuestra salud alimentaria: productos con hormonas y antibióticos o los transgénicos que ahora en Europa están prohibidos para consumo humano o ciertos pesticidas muy nocivos.
En conclusión, la firma de este Tratado supone una radical eliminación de derechos de la ciudadanía. Y todo esto se está tramando a nuestras espaldas, con gran secretismo por parte de la Comisión europea, sin que los euro-parlamentarios conozcan unos documentos que se sabe que sí se le han facilitado, por ejemplo, a Exon, la gran petrolera responsable de uno de los mayores desastres ecológicos.
Nale Ontiveros completó las intervenciones con las consecuencias que el TTIP puede tener sobre los dos grandes pilares de nuestros servicios sociales, educación y sanidad, y dio paso al debate con el público. Éste se centró sobre todo en lo que podemos hacer para denunciar este atropello y pararlo: participar en la plataforma contra el TTIP; aprobar mociones de declaración contra el tratado – más de 64 municipios ya lo han hecho; algunas grandes ciudades europeas y españolas se han de declarado contrarias.- ;informar mucho en todos los ámbitos posibles, porque la estrategia del rodillo que están aplicando se basa en la desinformación y para que se extienda la rebeldía social, implicando al pequeño comercio, a las asociaciones y a las ONG’s; y animar a la gente a unirse, a firmar manifiestos y actos.
La conclusión final es que estamos empezando a tambalear el TTIP y, si hay conciencia, lo tumbaremos. Hay quienes ya le llaman el “tratado vampiro”: en cuanto vea la luz, muere.



